sábado, 6 de febrero de 2010

Me sentí idiota, masoca por seguir algo, que sabía perfectamente, que jamás podría tener.
Idiota por besarte cuando nodebía hacerlo.. por acariciarte cuando dormías.
No sabía que pasaba dentro de mí, es más, tampoco me preocupé en pensar que pasaría, si por un casual, me dejaras sin más.

Ocurrió dos meses después, me hablaste de un chico.. y yo , como estúpida que soy, te aconseje que fueras con él.
Lo conocí, y sí, es simpático; pero ese día morí por dentro, ese día supe de verdad lo que significas en mi vida.

Sin saber que hacer, me alejé de tí, mientras tú me hablabas de él constantemente.
Aún hoy en día, pensar que otra persona probó tus labios, me remueven los celos y la impotencia.
Me haces tanta falta, tus abrazos que me hacía sonreir a cada momento!
Aunque ,probablemente, no fui nada para tí. Para mí lo fuiste todo, mis alegrías y mis penas, mi valentía y mi temor,
y en parte me alegra que esto me haga sufrir, porque así sé que existo y que siento.

Lo admito, me gustaría estar ahora mismo ahí, a tu lado haciendo cualquier cosa, me es igual lo que hicieramos, pero únicamente a tu lado.
Extraño tanto esos días de diciembre que pasé en tu casa, a pesar de todo, lo pasé bien contigo.
Y no sé por qué pero deseo que se repita un finde como ese, fue corto pero intenso.

A pesar de todo sigo aquí abajo, esperándote.
Esperando el día que me digas ven conmigo, porque a pesar de todo, creo en los milagros.
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