lunes, 18 de enero de 2010

Te ayudaré..

Muchas veces nos damos cuenta que un amigo necesita nuestra ayuda. Y salimos ciegos y veloces a ofrecerla. Y nos encontramos con un “yo te aviso”, “quizás más tarde”, “no te preocupes”…

¿Y qué hacemos en ese caso? ¿Tomamos el camino fácil de “me dijo que no quiere mi ayuda” y me voy? ¿O nos convertimos en atorrantes e insistimos hasta que nos acepte la ayuda (o nos tire por la ventana)?
Porque debemos reconocer que no todos somos iguales. No pensamos igual. No reaccionamos igual.
Unos somos orgullosos y no nos gusta que nos ayuden. Otros no hacemos las cosas si no recibimos ayuda…
Y si somos buenos amigos, y conocemos cómo piensa nuestro amigo, pues seguro estoy que podremos tomar el camino acertado.

No tomemos decisiones a sin pensar, ni creamos que nos están despreciando o se están aprovechando de nosotros.
Usemos esa vena de psicólogo que todos tenemos dentro para poder analizar qué está pasando y cómo debemos reaccionar.
Y si te ofrezco mi ayuda, y no la necesitas, o no la quieres, pues no te preocupes, que aquí estaré para cuando la quieras aceptar…
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