martes, 31 de agosto de 2010

Una carta especial.

¿Por qué me ves tan distinta a ti?
¿Acaso no tengo dos piernas, dos brazos, dos ojos, y una boca?
¿Acaso no como al igual que tú comes, y duermo al igual que tú duermes?
¿Acaso no me enamoro de una persona como tú te enamoras?
En ese caso, ¿serías capaz de darme una explicación lógica de por qué soy diferente a ti, o por qué debo de dejar de ser como soy?


Qué más da que yo, siendo mujer, me enamore de una mujer; que un hombre se enamore de un hombre;
¿en qué influye en tu vida?

¿Pervertida? ¿Salida? ¿Por qué? ¿Por enamorarme?
En ese caso, tú, que siendo hombre te enamoras de una mujer; o tú, que siendo mujer te enamoras de un hombre, ¿no serías también un pervertido y un salido?
Yo, al igual que tú, siento ese vértigo en el estómago cuando escucho su voz; siento como mis mejillas aumentan de temperatura y se enrojecen cuando escucho su nombre; también he tartamudeado la primera vez que hablé con ella; me he perdido en sus ojos a escondidas; y me he quedado en blanco mientras me hablaba. También sentí mariposas la primera vez que la besé; sentí que ella era mi mundo, la única razón por la que levantarme cada mañana; también sentí que solo éramos una cuando estaba junto a ella; me ruboricé cuando me sonrió; y pude sentir que su vida significaba más para mí que mi vida propia; y, al igual que tú, también lloré cuando se fue de mi vida.

¿Lo has sentido alguna vez? Si lo has sentido, entonces no eres tan diferente de mí. Nadie elige de quién se enamora. A mí no me gustan las mujeres, ni los hombres; simplemente, las personas. Me gusta ese hombre, o me gusta esa mujer. Me enamoro, como tú te enamoras; lloro, como tú lloras; disfruto, como tú disfrutas. ¿Qué más da que sea de una forma diferente?

Entonces, ahora, yo, lesbiana y orgullosa de ello, en nombre de todos los LGTB (Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) te pido que nos des una oportunidad, que te atrevas a conocernos y ver que somos como tú, ni salidos ni pervertidos.

TODOS somos personas. Tú no eres mejor que yo, y yo no soy mejor que tú.

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