miércoles, 21 de octubre de 2009

Yo no soy nada para ti.


Yo no soy nada para ti, eso es lo que me dices cada vez que me tocas con esas palabras, que me hieres con esa mirada; yo no soy nada para ti, mi mente lo repite mil veces, mi corazón no lo quiere aceptar; yo no soy nada para ti, porque tus palabras son ciegas, llenas de desamor, ¿que, no te das cuenta de que me duele? pero lo sé, yo no soy nada para ti. Quizás sean momentos, sólo momentos, pero para mí esos momentos se convierten en una eternidad, repitiendo mil veces cada palabra y cada mirada que la acompañó. Me desvanezco, me pierdo en la nada, mis ojos se llenan de tristeza, anhelando algo que nunca tendré; yo no soy nada para ti, eso me lo dice tu silencio, ese que ensordece, ese silencio que me cala tanto, ese silencio que mata; yo no soy nada para ti, porque no tengo lo que necesito, y lo que necesito más que nunca en este momento es un poco de tu amor, pero sé que no lo tendré y moriré esperándolo porque quizá nunca vendrá.
Yo no soy nada para ti, pues no recibo ninguna señal, el cielo está oscuro, está lleno de estrellas, ¿pero de que sirve? si no está la mas bella.
Mi mundo se opaca, se enmudece, solo hay tristeza, miedo, soledad; yo no soy nada para ti, mi corazón te llama a gritos, te pide que vengas a rescatarlo, pero tus oídos son sordos a su voz, no vienes, no me dices nada, todo está rodeado de silencio, mi mundo está lleno de huecos, está lleno de nada, mi mundo está muerto…
Yo no soy nada para ti, porque si lo fuera ya estuvieras aquí, cubriéndome con tus brazos, protegiéndome del frío, diciéndome que nada va a pasar porque ya estás aquí conmigo, diciéndome que no tenga miedo, que era mentira, que me quieres; que nada ha cambiado, que nunca me dejarás ir.
Pero la realidad es otra, no has venido, tengo miedo, tengo mucho frío, la oscuridad es enorme y no estás aquí para protegerme. Me pierdo, siento que me pierdo, el camino es confuso, lleno de niebla, me pierdo y me hundo en la nada, mi corazón se rompe en mil pedazos, no queda nada de él, mi piel se congela, mi mente se paraliza, la espera terminó…

Yo no soy nada para ti.

Tristemente ahora lo sé. Me quedo perdida en el desierto, muerta en lo que fue mi vida, oscura, marchita, ahora dejé de existir. Mis cenizas vuelan por los cielos, mi corazón dejó de latir, se cansó de esperar tu llegada, ya no hay vida, ya no hay nada.
Soy como un alma perdida sin encontrar la luz; yo no fui nada para ti, que seas muy feliz, porque a pesar de todo, yo lo fui.
Publicar un comentario